Bistró Manatí.

Hostelería.
El Puerto de Sta. María, Cádiz. 2016

Para este proyecto de hostelería lo primero que tuvimos que hacer es comprender los hábitos de los habitantes de Valdelagrana y confrontarlo a la oferta de ocio que prefieren. Descubrimos que por un lado estaban los residentes permanentes, vecinos fieles a algunos locales de la zona pero que a menudo se tienen que desplazar para encontrar lugares confortables. Por otro los turistas y residentes estacionales que encuentran establecimientos que satisfacen sus necesidades pero a menudo están masificados.

Pudimos constatar que más del 90% de los locales de ocio de Valdelagrana están orientados hacia el “gran turismo”. En ellos lo que importa es el número de comensales independientemente de la calidad del espacio y el confort que se les ofrece. Por ello es evidente que la mayoría de los vecinos tienen que desplazarse a otros municipios a excepción de algunos locales de confianza.

La Taberna del Sapo es uno de esos establecimientos de confianza, en él hay calidad y vida. Sus gerentes Alejandra y Antonio nos propusieron buscar un concepto de diseño original para este nuevo proyecto de hostelería que se llamaría Bistró Manatí. En un contexto tan particular como este barrio portuense.

El Manatí o “Vaca de Mar” es un animal imponente, sin embargo su supervivencia depende de las reservas de manatíes vinculadas a espacios protegidos. El Bistro-Manatí se concibe como una “Reserva Humana” . Un local pensado para ofrecer confort, encuentros distendidos, gastronomía y ocio personalizado a una clientela fiel.

La terraza cerrada del local precede al interior, en ella destaca un techo de lamas de madera.  Este simula una concha o caparazón animal y en el que se inserta iluminación directa e indirecta. En el interior distinguimos tres zonas, el acceso con la barra, la cocina y la sala con el reservado. Los dos últimos se separan mediante una estructura de madera, el reservado está cerrado por un cerramiento de vidrio y hierro. Sobre la sala y el reservado se abren lucernarios que tensionan el espacio. La luz indirecta es importante destacando una pared de ladrillos de barro puestos a tabla, con piezas de luz. Se propone un mobiliario cómodo, sillones amplios, un sofá chester y alguna butacas y puffs tapizados.

Dirección creativa: Estudio EEBA.
Responsable: Pedro Asencio.

Superficie: 137 m².
Cliente: Bistró Manati..
Encargo: Creación de concepto de diseño y proyecto de interiorismo.

Fotografía: Flavia Bernardez.

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